Fisioterapia Respiratoria Adultos
Todo esfuerzo, tiene su recompensa, y más si te cuidas, adelante.
¿Qué es la Fisioterapia Respiratoria para Adultos?
El servicio de Fisioterapia Respiratoria para adultos pone a su disposición de una manera cercana, humana y profesional esta rama sanitaria en la comodidad de su domicilio.
Estamos viendo con los años como las afectaciones respiratorias están creciendo y con ellas cómo se ven, en ocasiones limitadas las actividades de la vida diaria (estar con los nietos, sacar a pasear el perro, caminar…)
Esta muy estudiado los beneficios que se pueden obtener llevando a cabo un buen abordaje con la Fisioterapia Respiratoria para adultos y readaptación al esfuerzo.
Básicamente se convierte en un tratamiento necesario para mejorar la calidad de vida.
¿Cómo puede saber que me puede ayudar?
Si a usted se lo ha recomendado su médico u observa que aprecia los siguientes síntomas, a veces a pesar de su tratamiento farmacológico:
- Sensación de ahogo, sentado o caminando.
- Presencia de mucosidad de manera reiterativa.
- Tos frecuente y expectoración.
- No respira de manera adecuada.
- Tiene menos fuerza y por tanto puede cansarse de manera precoz.
¿En qué me puede ayudar?
- Controlar la expectoración para eliminar las secreciones y que su pulmón este lo más limpio posible.
- Fortalecer sus músculos, tanto de los brazos como de las piernas. En ocasiones también de los músculos respiratorios. De esta manera tendrá mas energía para hacer las actividades diarias.
- Mejorar la ventilación, para que de esta manera le saque el mayor partido. Al mismo tiempo que optimizará la toma de su medicación.
- Aprender a manejar la tos, tanto controlar el golpe de tos seco e incómodo, como aprender a realizar una tos eficaz.
En definitiva a invertir en su calidad de vida a corto, medio y largo plazo.

Estas son algunas patologías donde está bien indicada la Fisioterapia Respiratoria:
- Patología aguda: bronquitis, neumonía, consecuencias tras un derrame pleural, empiema, y cualquier problema respiratorio que conlleve aumento de secreciones, sensación de fatiga o pérdida de la función muscular y de esfuerzo.
- Patología crónica: asma (tanto adolescentes como adultos), Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), como la bronquitis crónica, el enfisema pulmonar y las bronquiectasias, Fibrosis Quística, afectación neurológica…
- Cualquier patología que desequilibre el sistema respiratorio (mucosidad, ahogo, fatiga…)
- Pre-cirugías de tórax y/o abdominales para enfrentarlas en las mejores condiciones disminuir los riesgos derivados de la anestesia.
- Post-Cirugías de tórax o abdominales para combatir las posibles complicaciones (dolor, tos, expectoración) y mejora la ventilación pulmonar y el reacondicionamiento físico.

